Esta soy yo, y los episodios de vida que puedo y quiero compartir...


domingo, agosto 15, 2010

@ Aterrizando

Aterrizamos. No hubo aplausos no hubo nada. Llegue a Bogota, ciudad de mi alma, ciudad llena de huecos. Salí rápidamente de inmigración y recogí las 5 maletas para salir a esperar a Nats, mi amiga de infancia. En otras épocas, vendría el chofer de Juancho, mi ex.

Esta embarazada, y yo con el acelere New Yorkino pensé que llegaría a tiempo. Verla embarazada es muy extraño. Con esa barriga diminuta, como si no fuera de ella, prestada quizás, y la cigüeña, se hubiera equivocado de dirección o quien sabe.

La mañana siguiente me di cuenta que estaba en Colombia por que muy a las 6 de la mañana, pusieron una bomba en la 67 con 7. De acuerdo con las noticias hubo heridos, pero no muertos.

Fue como un reloj despertador para mi. Como un tictac mañanero. Me estoy quedando en la casa de toto, mi hermana, vive en un apartamento pequeño, muy pequeño, en un sector que sinceramente, conocerá Dios...

Yo me levante y decidí ir a ampliarle las bandas a mi Iphone para poder usarlo en Colombia. Recorrí las aceras amorfas de esta ciudad, mientras caminaba entre separadores verdes de costal, enormes, que muestran la evidencia de una construcción del tercer mundo y te dejan pasar solo por accidente. Recorrí las aceras llenas de gente mal vestida.

Fui a Unilago caminando, un centro de tecnólogos donde me dijeron que arreglaban, desarreglaban y abrían cualquier banda que necesitara. Le dije al técnico que no fuera a borrar la información del celular, los contactos, la música, las aplicaciones, las grabaciones, los videos, etc. por que si los borraba, borraria mi vida... y bueno, después de tanta lora, me quede sin vida... salí con un celular incompleto por que me borraron todo y con las bandas iguales que antes. Odie este lugar, esta ciudadcilla con ganas de ser ciudad. Solo por tres segundos la odie, despues la quice nuevamente.

Tu entraste en mi vida en el peor momento, en el momento mas oscuro de mi vida, pero de alguna forma, me diste luz. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer, cuatro meses después de que Juancho y yo nos habíamos separado. Mise me dijo que la acompañara a recoger algo que le tenias tu, un amigo de su ex, que vivía en White Planes y que estaba en Manhattan de visita.

Yo ni siquiera le pregunte por ti, pues sabiendo que era amigo de su ex, pensé seguro será un amigo nerdo y feo, como todos los amigos de este chico. Efectivamente te conoci y así eras. Nada especial, un nerdo feo amigo del exnovio de mi amiga. Estabas con una chica, ni me acuerdo del nombre, que muy querida empezó a decir un montón de sandeces. Tantas, que sentí, que este niño tan inteligente no tenia que estar con esa niña tan tonta.

Y competencia, siempre he amado las competencias. En sus marcas, listos, fuera… y no se como, no se porque, no se que paso… pero tu terminaste durmiendo en mi casa, con Mise de testigo.

Mi casa era un estudio New Yorkino. Esto es, una cama, una cocina y un baño. Mise durmiendo en la cama, mientras tu y yo hacíamos el amor en el baño. Y es que tu querías hacerme el amor ahí, al frente de Mise que dormía como la bella durmiente. Tres notas de una canción, una guitarra, un silencio y los mil besos apasionados. Te dije que fuéramos al baño y casi cayéndonos entre besos por fin llegamos.

Al día siguiente, Mise se levanto como si nada y tu te quedaste con nosotros todo el día.
Ikea, una de sus cocinas y un beso escondido, fue lo que realmente me enamoro de ti.
Después deje pasar 5 días. Pensé, quiero repetir. Tu casa, ese fin de semana, fue lo que realmente me encoño de ti.

Recuerdo cuando dije que te amaba. Tu, sin que lo esperara de vuelta, dijiste que me amabas. Después, sobrios sin besos, nos retractamos. Como un limón agrio para quitar el sabor a dulce.

Pero como te ame durante ese lapso de tiempo en que me permitiste amarte… como me amaste.

Seis meses después de terminar, y ya tienes a alguien a quien comerte. Siempre tuviste a alguien mas que te podías comer, si no era Laura, era Catalina, si no era Catalina era Leyla, si no era Leyla eran tus exnovias, si no eran ellas, era Mari, si no era Mari era Karen, que desagradable.

Aunque a tus exnovias no las conocí por que las recibias en tu apartamento cuando terminabas conmigo o cuando yo no estaba, por ende, no puedo decir nada de ellas, si puedo decir que todas las demás tenían un coeficiente intelectual que sumaba colectivamente, mas o menos, lo que yo tengo ahora, después del infarto cerebral. Eran patéticas.

Después de ellas me quedo un examen carisimo del Sida y todo el dolor de tu sabor.

Tu... como te detesto. Te odio por que preferiste quedarte en la perdición en la que estas, por que preferiste esa vida, patética, a una vida fenomenal que te ofrecí tener. Conmigo, ya recuperada.

El Sabado, supe que estabas en Bogota. Espanto. Temor. Silencio.

Pueblo miserable latinoamericano, pueblo hermoso que me vio crecer... será que entre la miseria saldré victoriosa? Seré la flor que sobrevive al estiércol lleno de moscas?

De ti, no quiero verte mas, nunca mas. No mas!