Hable finalmente con el no tan espeluznante hombre de las nieves: (i) mucho mas bajito, (ii) mas chismoso, y (iii) mas metódico pero igual de indescifrable, como me lo imaginaba. Lastima que no estaba en calzoncillos… pues quizás si hubiera estado en calzoncillos, me habría sentido menos intimidada.
Además, y morbosamente hablando, seria una delicia verlo en calzoncillos. je, je!
Pero me controle, al fin y al cabo no lo conozco… es solo que a veces, pareciera como que si. Recibí, muy agradecida, un par de libros que me dio, pero no el que me había prometido. Escribió una dedicatoria, que no se como interpretar, o si tengo que interpretar, pero decidí pensar que simplemente dice lo que dice, sin mas sentimentalismos, tal y como lo habrían entendido todos los tontos o los inteligentes cartesianos finalmente y no tan platonico como siempre termino interpretando las cosas.
Y empecé a leer así sobre la formación del mundo contemporáneo… que yo entendi como una explicación a su escrito de hace unos días… por si las moscas, de esas que no se matan con un mata moscas.
Y yo, muy juiciosa, cual niña regañada, empecé a leer… -la historia se justifica en el hoy y en la comprensión de nuestra circunstancia y no en el recuento de datos pretéritos- y sigo leyendo - un hombre de genio… locuras y proyectos alucinados— Continuo -- Ma. Antonieta, desconoce de su comportamiento el señorío de su sangre y de su tradición, y el pobre Luís, a pesar de sus buenas intensiones y su dedicación, termina por verse maniatado ante un destino que lo hizo protagonista de una tragedia y de unas culpas que no fueron suyas- y sigo – Cada nación es victima constante de la agitación en la que se materializa el enfrentamiento entre dos fuerzas que no quedaron resueltas después de la restauración: vale decir el fervor revolucionario que aun duerme en los corazones románticos y el conservatismo que aspira a la tranquilidad que otorgan la continuidad de las instituciones— Me surge una duda... será que un romántico no podria enfrentar una revolución como la mía?, será que no soy lo suficientemente conservadora o revolucionaria para que podamos aspirar a la tranquilidad de la continuidad de las instituciones pasadas?
--pienso--
Respiro y sigo --cada nación tiene un ritmo paralelo que va determinando su destino- ah…. destino, ya por lo menos hablamos de algo en común – paralelo - vuelvo y leo… vuelvo y digo: destino… destino.
Termino.
Pregunto.
Respondo.
Así dejo por ahora... tanto para leer… tanto por hacer… tanto… le veré?
Vuelvo a nuestro encuentro… El dijo que NO tenia mi blog, lo cual me hace pensar lo siguiente:
(i) Quizás lo tiene, pero quiere que yo, como escritora y autora del mismo, piense que sigo en el anonimato;
(ii) Quizás efectivamente no lo tiene, con lo cual me sentiría un poco mas tranquilla por que no leyo todo el desenfreno pasado… el freno de arriero que se me olvido ponerle a la mula cuando la saque a pasear… pero también, me haría sentir un poco mas triste… no se por que.
Preguntó como se llamaba... pero yo decidí que era mejor que no lo supiera y cambie de tema... El entendiendo mi angustia, continuo.
Al final, que mas da si lo tiene o no lo tiene?
Pues tal y como lo he hecho hasta ahora, escribiré --lo que me da la gana, cuando me da la gana y como me da la gana-- y cambiare todo lo que yo considere deba cambiar, por que así soy yo, una mujer de ideas variables y móviles.
Siempre que no llegue algo mejor, seguiré pensando como hasta ahora. Siempre que no me convenzan de lo contrario, tendre la razón.
Querido… como mi suéter de lana.
Amable… como mi gato Rapunzel, que por mas que quiera dejarlo, o dejar la idea de El, no puedo.
Sencillo… como Don Adán, el portero de mi edificio.
Divertido… realmente?
Creo que mi corazón estaba divertido… El era, casi, tan divertido como el bufón del que la reina reía y reía sin saber porque.
Aunque al final, ni El ni yo sabíamos de que hablar…
Hedonista, de acuerdo con su propia descripción.
Hedonista pasmado… creo yo.
Será que el hedonismo de dos almas desenfrenadas nos llevara al mismo lugar? Tal vez no.
Hombre de las nieves, tan pitufito, tan tierno, tan indefenso... yo, a pesar de ser como soy, soy de confiar. A pesar de ver el presente, soy de confiar.
Ah… la belleza que no durara para siempre, pero, aunque ustedes no lo crean, trae tantos problemas… Ay... Ya se empiezan a ver los primeros vestigios de que pronto, entrare en el ocaso. Ay…
Buen asset. Eso nunca lo he discutido. Es mejor ser lindo que feo, nunca he dicho que no. Y la verdad, no es que sea tan mamasita, aunque hay muchos que lo piensan... ocaso... ocaso.
Bonita, eso dicen, desparramada, pero en mi se puede confiar.
Hoy hablaba de la tradición a mis alumnos, y de cómo venia del latín –traditio- que significa para los abogados, la capacidad de transferir el dominio a otro… y continuaba diciendo, como -traditio- para los escritores, historiadores y románticos (creo yo), significa –poner el alma en manos de otro.-