Esta soy yo, y los episodios de vida que puedo y quiero compartir...


domingo, abril 24, 2011

@ Viva el Rey

Había una frase celebre que exclamaban en la época de la realeza:

“muere el rey, viva el rey!”…

Esa frase mágica hizo de esta semana santa, una semana para no olvidar.

Estuve en Tunja y, si ustedes conocen la historia de Popayán, con toda su rimbombante tradición, sus turistas, sus citadinos y toda su parranda santa, se preguntaran:

---Por que decidí ir a Tunja en lugar de Popayán?

La respuesta no es tan sencilla… pero en sencillas palabras y sin tanta explicación, la aglomeración de gente con ganas de 'chismear' por estos tiempos, es insufrible.

Y no digo que así sea siempre lo que yo sienta, no... para nada... pero hay momentos en la vida en los cuales uno quiere chismosear y hay otros momentos en los que uno dice basta.

Tunja es una ciudad extraña, chevere pero extraña... es llena de tradiciones similares a las de Popayán, pero la gente es mas fea, las procesiones son menos elegantes y, tristemente y para rematar, no hay conciertos de música religiosa. Sin embargo, los cargueros no dejan ver sus caras, como originalmente lo hacian en Popayán, y caminan descalzos mientras cargan.

--Impresionante.

Si mal no recuerdo, la tradición de cubrir los rostros, cual ejecutores de una orden real de asesinar a alguien, de verguenza, existió en Popayán hasta que la rivalidad entre Mosquera y Obando fue un hecho que cambio la historia. Segun las palabras de Diego Castrillon, historiador payanes QEPD, "el general José María Obando tenía sitíada a Popayán y era perseguido por el gobernador de entonces, Obando, con la cara cubierta, estaba cargando y fue reconocido por su Cuerpo. Y cuando la fuerza publica se disponía a arrestarlo, abandonó su barrote y escapó. Desde entonces es obligatorio para el carguero llevar la cara destapada."

Por esa razón, y solo por esa razón, desde entonces en Popayán se decretó que los cargueros llevarían su cara al descubierto, al aire libre, sin nada que les cubriera el rostro, para que no fueran 'cargueros buscando evadir deudas frente a la justicia’.

---La puse entre dos comas, solo porque me siento rara diciendo esa frase

Volviendo a Tunja, lo segundo me causo mayor impresión... la fe de los cargueros es tal, que cargan sin zapatos, descalzos, sin mas ni mas…

Se imaginan cargando con la cara tapada y a pie limpio?

Esto si es una penitencia, es un verdadero sacrificio que nadie reconocerá...

A veces pienso que quizás soy como los cargueros de Popayán, cargo mis penas y mis pasos, con mis alpargatas bien puestas y mostrando orgullosa el rostro que en antaño se ocultaba.

Ay otras, mas pocas en realidad, en las que pienso que quizás soy como los cargueros de Tunja, y cargo mis penas y mis pasos, a pie limpio y sin mostrar la cara.

Por ahora, esta semana santa fue ideal para mis evocaciones. Tuve a una vieja y buena amiga a mi lado, tuve a una nueva amiga, de las que nunca sobran, un par de tragos, y un sueño que no se pudo realizar por mas que lo busque en esas tierras tunjanas.

Y gritos, cánticos fuertes, que se oian a los lejos: “Muere el rey y que viva el rey!”