La búsqueda incansable del amor, nos encamina en un sendero difícil, casi imposible, pues el amor del cual el hombre es capaz pertenece a ese lado oscuro e intangible de su ser, a ese increíble pero tortuoso rasgo únicamente humano, que establece la diferencia radical entre el hombre y todos los demás seres de la creación. La búsqueda del amor, es la reveladora verdad del hombre y sus intimidades mas profundas.
El amor es siempre sabio y solo en él se encuentra la felicidad a la que el hombre esta destinado. Por lo anterior, es que el hombre mismo, es quien hace del amor un ignorante, cuando confundido en el enamoramiento comete errores típicamente humanos que parecieran imputables al amor.
El amor es puro, transparente y honesto, mientras el hombre es débil, egoísta y falible, lo que significa que las imperfecciones que en el amor se ilustren, no son propiamente del amor, si no propias de la naturaleza humana, de su autonomía y de su dominio.